Conectividad en Los Lagos: Santiago una vez más
La semana pasada se realizó una sesión especial extraordinaria en la Cámara de Diputados. El tema en tabla era analizar la situación de congestión de carreteras en el país, sin embargo, el motivo verdadero es que los santiaguinos tienen tacos durante los fines de semana largo. Son sus problemas, una vez más, los que se vuelven “problemas nacionales”, y la consecuencia es que las regiones debemos tomar palco y escuchar.
Con nuestro equipo parlamentario realizamos un larga reunión de preparación del debate. Nuestra argumentación incluía temas como: la falta de conectividad en el archipiélago de Chiloé, el mal estado de arterias viales en Puerto Montt, la falta de caminos asfaltados en zonas y comunas rurales, las permanentes congestiones que afectan nuestro desarrollo económico regional, etc. Pero la verdad, es que tuvimos que ver como los segundos, minutos y horas eran copados por testimonios centralistas sobre perdidas de tiempo de vacaciones durante feriados. Una vergüenza que no tiene color político.
Quiero ocupar este medio para transmitir mi profunda pena por el accidente del bus del cuerpo militar del trabajo, el que tuvo una víctima fatal y diversos heridos la semana recién pasada en Cochamó. Pero también, quiero aprovechar de hacer una llamado a las autoridades de gobierno y oposición, a que nos enfrentemos en conjunto al centralismo de Santiago, que siempre salvaje y sordo, posterga y minimiza los problemas viales y de conectividad de nuestra región.
Propongo que conformemos una mesa política donde podamos coordinar avances y soluciones viales en conjunto. Temas como: el anhelado regreso del tren al sur, soluciones integrales a la conectividad interinsular, la pertinencia de la ruta metropolitana, etc, deben dejar de ser agendas políticas individuales, y así ser desarrolladas de una vez bajo un gran acuerdo político regional. En nuestra humilde mirada, solo de esta forma no tendremos que seguir lamentando más accidentes fatales en una de las regiones con más déficit de interconexión del país.